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jueves, 3 de marzo de 2016

314 - La botella de la calma


Hace tiempo que teníamos ganas de hacer esta botella de las emociones, pero como se nos acumulan las cosas chulas por hacer...pues a veces hasta se nos olvidan....pero bueno, por fin la hicimos!!!
En estos momentos en nuestra familia es un tiempo de espera, ya falta poquito para que pasemos de ser tres a cuatro miembros, estamos esperando la llegada de nuestro chiquitín que en unas semanas, si Dios quiere, estará con nosotros.


Es un momento precioso, de preparativos materiales y emocionales y todos en esta casa, de forma conjunta e individual, necesitamos equilibrar nuestras emociones en algunos momentos para relajarnos y estar en calma.
Esta botella nos ha venido muy bien.


Le expliqué a Jirafita lo que íbamos a hacer y enseguida se prestó a hacerlo ella sola. Decidimos preparar dos botellas. En una usó purpurina de estrellitas y en la otra flamencos.


En la primera usamos: agua, aceite de girasol y purpurina de estrellitas y en la segunda: agua, aceite corporal y purpurina de flamencos.


Nos ha gustado más el efecto de la primera con el aceite de girasol. Se veía mucho mejor cómo al agitarla subían las estrellas de forma rápida, subiendo y bajando...como cuando tenemos las emociones revueltas.




En cambio la de los flamencos con el aceite corporal, las "emociones" subían de forma apelmazada.


Pero nos sirvió para concluir que cuando tenemos emociones revueltas, a veces el enfado por ejemplo nos entra de golpe y todas las emociones se nos revolucionan en cuestión de milésimas de segundos y suben y bajan muy rápido (como en la primera botella), en cambio otras veces (segunda botella) las emociones se apelmazan juntas y nos cuesta hasta reconocerlas e identificar qué nos pasa.

Me gustó mucho poder trabajar la emociones de este modo con Jirafita. Íbamos nombrando una emoción, removiendo y tratando de identificar qué sucedía y observar cómo volvía a su estado de calma.


Comprobamos que la del aceite corporal, a pesar de aglutinarse...luego volvía a su estado de calma mucho antes que la del aceite de girasol donde todo estaba revuelto por más tiempo, subiendo y bajando con más rapidez y tardaba algo más en calmarse.


Jirafita nunca ha sido (hasta ahora...que luego nunca se sabe) de grande estallidos emocionales, se enfada claro está como todos lo hacemos pero suele canalizarlo y razonar que a veces nos da una gran lección a los adultos. Es bastante madura para su edad y con el tema "emociones" también y creo que eso es una ventaja para afrontar muchas cosas a lo largo de su vida.

En cualquier caso, nos encanta poner ejemplos o ver cuando nos pasa algo desde el punto de vista de la botella de la calma y después de "estudiarlo" vemos las situaciones de otro modo. Tratamos de controlar la respiración, hacer "stop" a los pensamientos negativos, concentrarnos en una purpurina y seguir su recorrido (esto nos ayuda a desconectar de lo que nos afecta) y relajarnos. Ya sabemos que en estado de calma las percepciones son totalmente distintas a si estamos alterados.

Fácil, rápido, económico y con grandes resultados.

P.D. parece ser que también se puede hacer con purpurina líquida de pegamento. Nosotros probamos dos veces con marcas diferentes y no nos salió el experimento. Ni subía ni bajaba ni se veía bien.....
Si alguien lo ha hecho y le ha salido que nos lo cuente por fa, igual tiene un aprendizaje que no hemos visto ;-)
También probamos en tarro de cristal pero nos gustó mucho más en botella de plástico donde no había peligro de roturas ni cortes.



viernes, 14 de agosto de 2015

292 - Placas de hielo


- Jirafita, ¿qué te sugieren estas placas de hielo?
- Mmm...¡pingüinos!
- (No sé por qué había pensado yo que me diría Frozen, pero los peques siempre tienen esa capacidad de sorprendernos)


Y se fue a buscar pingüinos a su caja de animales y se dedicó a construirle refugios y toboganes hasta que tenía las manos como el polo, nunca mejor dicho.


Y construyó por aquí y por allá para crear un ambiente adecuado y reconfortante para los futuros habitantes de sus construcciones.


Y ella sola comenzó a crear ese mundo helado...


Mmm...¿me tiro o no me tiro?


Venga va...
 
 
Estuvo bastante rato entretenida con esto. Comprobé cómo siguen gustándole tantos los pingüinos desde que era muy chiquitina y le preparé yo una caja específica. Ella ni se acordaba. Aunque siempre podrá leerla aquí.
Me gustó mucho como un tiempo después era ella la que recreaba el escenario a su propio gusto.

Y ahora sí, nos vamos de vacaciones. ¡A seguir disfrutando del verano!


¡Hasta la vuelta!

sábado, 8 de agosto de 2015

290 - Arena de playa

 

Este año aún no hemos pisado la playa por estos lares. A mí me gusta más el mar, como mar pero comprendo que la peque esté como loca por estar en la playa y disfrutarla como la niña de 5 años que es.


Ya nos queda menos, muy poquito para por fin estar oficialmente de vacaciones. Mientras tanto, seguimos disfrutando del verano con todo aquello que se nos ocurre. Aprovechando al máximo todas las posibilidades divertidas que trae esta época.


Sin movernos de casa, la peque ha podido hacer castillos con arena de playa de verdad, de la que teníamos guardada del pasado año.
Así que aunque a veces no podamos tener lo que queremos, sí podemos tunearlo, transformarlo, imaginarlo, tocarlo, saborearlo....y disfrutarlo!!!

jueves, 16 de julio de 2015

287 - El mar en una botella


Tenía esta actividad guardada para hacerla en invierno pero con el frío no habíamos echado de menos el mar pero ahora con esta ola de calor que nos tiene desesperaditos, hemos recurrido a meter un trocito de mar en una botella y al menos nos relajamos con ella. No es igual ni mucho menos, pero no nos queda otra hasta que llegue la segunda quincena de Agosto.


Estos son los materiales que necesitamos. Aunque se ven, los pongo por si alguien quiere hacerlo y tiene dudas.
- Una botella de plástico transparente
- Arena de la playa (nos trajimos el verano pasado)
- Conchas de mar pequeñitas, navajas, caracolas, piedrecitas...(también del pasado verano)
- Un embudo
- Agua
- Colorante alimenticio azul
- Aceite corporal


Con el embudo, vamos echando arena en la botella, 3 ó 4 dedos es suficiente. A continuación echamos las conchas, caracolas, piedrecitas, etc..., colorante azul (una gota), un chorreón de aceite corporal, y agua hasta casi llenarla (dejamos dos o tres deditos sin llenar hasta arriba). Cerramos, removemos y ya tenemos lista una preciosa botella sensorial marina.


Nunca veremos el fondo igual, porque removemos la botella y hay elementos que se esconden y otros quedan a la vista, dejándonos "paisajes" relajantes.


Una vez que la teníamos hecha, me acordé de unas bolitas que imitaban corales (eran de unas sandalias que me encantaban pero hace varios veranos que ya no podía usarlas de todo el trote que le di, guardé todas las bolitas y ahora las recordé que podían servirnos algunas)


Y removemos por aquí y por allá y seguimos viendo preciosos paisajes de fondo de mar.


La pasada semana tuvimos invitados en casa, en nuestra piscina (de plástico pero piscina al fin y al cabo) y jugaron mucho con la botella del fondo del mar.


Pequeños y mayores movieron la botellita en busca de un poco de desconexión. Y ahí la tenemos en el porche para "transportarnos" de vez en cuando a un lugar más fresquito.


Nota: sabemos que algunas familias la han hecho con colorante azul y amarillo para conseguir el tono marino. Nosotros lo hicimos la primera vez y no nos gustó el color. Con solo una gota de color azul, sale este fondo que nos parece precioso, pero ya se sabe...sobre gustos...

Nota 2: si no tenéis conchas marinas naturales, quizá podáis encontrarlas en tiendas de animales en decoración para acuarios o en tiendas multiprecios.

Nota 3: Si conseguís introducir simulación de algas y que no os floten y rompan el efecto marino, decirnos el truco por fa.

Nota 4: Removerla es adictivo, pero también relajante.

Nota 5: Estamos un poco ausentes, vamos haciendo a la deriva y entre piscinas, barbacoas, juegos, cumpleaños, excursiones, nuevo trabajo inesperado, ascendente y contentísimos de la vida, malabares que aún nos tienen descolocados y en procesos de adaptaciones, visitas, manguerazos, remojos varios y todo lo divertido que se hace en verano y un verano tan sofocante como el que estamos viviendo por estos lares...a veces las neuronas están por ahí medio aplastadas. Estamos haciendo cositas divertidas pero no siempre podemos subirlas, así que iremos publicando cuando buenamente podamos. Lo mismo 3 post seguimos que uno cada 15 días...lo que surja...
A disfrutar del verano!

martes, 7 de julio de 2015

286 - Canicas en un laberinto de gel


Este juego lo tenía guardado en mi mega lista de cositas chulas por hacer desde hace mucho tiempo, y mira que es fácil pero por una cosa o por otra aún no lo habíamos hecho. Ahora no recuerdo de donde saqué la idea. Si alguien se siente identificado que me lo comunique y pongo el enlace.


Es muy fácil de preparar.

He usado:
- Una bolsa zip transparente tamaño grande
- Cinta aislante ancha, enrollada que quede para pegar a doble cara.
- Champú
- 3 canicas

He ido poniendo "los rollitos" de fixo por donde me ha parecido de la bolsa, haciendo un laberinto. He introducido las 3 canicas y un buen chorreón de champú.


Se cierra la bolsa y comienza el juego.


Hay que llevar las canicas con el dedo desde el principio de la bolsa hasta el final y viceversa, encontrando las entradas y salidas.


A veces unas canicas se encuentran con otras en mitad del laberinto


El champú facilita el deslizamiento.


En algunas ocasiones se nos movían "los tabiques" que se deslizaban también pero tratábamos de recomponerlos y ¡a jugar de nuevo!. Sin pensarlo nos ayudó a tener diferentes laberintos en uno, ya que las entradas o salidas eran en otro lado, así nunca había "una partida" igual.


Aparte de pasar ratitos entretenidos y de que nunca falte en una actividad la diversión, sacamos distintos aprendizajes sin darnos cuenta:

- Sensorial (texturas diferentes, visual, olor (huele genial el champú de Jirafita y después de muchos días en la bolsa sigue oliendo muy bien)
- Grafomotricidad (al ir moviendo con el dedo, vamos practicando trazos sin darnos cuenta...que nos facilitará la escritura o nos hará perfeccionarla)
- Proyección ojo-mano
- Atención
- Destreza
- Paciencia
- Agilidad
- Superación
- Resolución de problemas (todo tiene una salida aunque te encuentres trabas)
- Principio y final
...
 

miércoles, 24 de junio de 2015

281 - Sensaciones en rojo, verde, amarillo y azul


Habíamos usado las bolitas de agua o hidrogel la primera vez cuando Jirafita era muy peque para experimentar (ver aquí) y luego en otras actividades como en cajas sensoriales pero así solas de un único color como experiencia sensorial, no.
Este fue su momento. Aunque las fotos no hacen el efecto deseado pero sí, pudimos captar esas sensaciones diferentes según su color.
Puse una bolsita y agua en cada cuenco del mismo color y esperé a que se hincharan.
Se lo presenté así a la peque y siendo las mismas bolitas es verdad que podíamos sentirlas diferentes.


El rojo le sugirió muchas cosas, es su color preferido desde muy chiquitina lo he ido contando en el blog que observábamos que siempre se decantaba por ese color si le poníamos a elegir entre unos cuantos.  Sigue siendo su color preferido con diferencia, aunque dice que también le gusta el rosa, violeta y azul pero yo que lo sé de "buena tinta" sé que el rojo le apasiona. Nunca mejor dicho, esa fuerza arrolladora que lleva es ímpetu. Fuego. Vida. El color de las fresas, las cerezas, una variedad de manzanas, la sandía, la sangre...


Amarillo es el color del sol, de los girasoles, de algunas ciruelas, de la yema del huevo, de los pollitos, el calor...lo templado...


Azul es el color de mamá, del cielo, del mar, las olas, lo frío, la lluvia, la calma, la tranquilidad...


Verde es el color de papá, de las plantas, de la hierba, de los pimientos, los pepinos, la lechuga, los calabacines...de la esperanza...

Esta propuesta quiero repetirla más adelante, con otros enfoques y formas de verla y sentirla. Porque con el paso de los años lo verá de otro modo y también lo sentirá distinto. Estamos rodeados de colores y todos los necesitamos. Cada uno de ellos y al igual que cada cosa tiene su función...poder sentirlo e interpretarlo le ayudará a ver la vida de muchos colores, aún cuando ésta se la muestre de uno.

jueves, 21 de mayo de 2015

265 - Xilófono de cristal, madera y juego acústico


Hace tiempo que tenía en mente hacer el xilófono de cristal, hasta que por fin le llegó su turno. No es más que agua con colorante alimenticio (escalonando cada vaso con menos cantidad que el anterior). Hemos tratado de hacer los colores similares a uno que tenemos de madera desde que Jirafita era muy pequeña.


Después de tocar hacia adelante, hacia atrás, esta nota por aquí y la otra por allá...pasamos a hacer un juego que nos ha gustado mucho.
Todos los jugadores cierran los ojos, mientras que uno que es el músico toca el xilófono de cristal hacia adelante y hacia atrás para que todos puedan concentrarse en los diferentes sonidos.
Y de pronto hace sonar una nota. El resto abre los ojos y trata de adivinar cual es.
 


Son ratitos muy mágicos, escuchando, agudizando, eligiendo, acertando, equivocándonos...jugando y aprendiendo.



Fácil, rápido de preparar, económico, resultón a la vista, el oído y muy muy divertido.

Nota: también lo hacemos en el de madera, pero nos ha resultado más atractivo en el de cristal, por esa finura que presenta el vidrio. Además ¡es relajante!

martes, 19 de mayo de 2015

264 - Castillos de sal


"Ahora quiero hacer castillos de sal", me dijo mi hija después de haber preparado juntas una caja sensorial (que mostraremos en otro post) y que nos había encantado.
Así que con eso se puso, y se lo pasó genial jugando sola mientras yo la observaba y le sacaba fotos.


Llenaba, vaciaba, echaba en moldes, volcaba...


Comprobé cómo siguen gustándole los trasvases y pringues que desde siempre habíamos practicado por esta casa con diferentes materiales o texturas.


Disfrutó con cada figura que conseguía dejar más o menos hecha, aunque cuando vio que algunas se le deshacían enseguida optó por echarle agua para que se apelmazara mejor.


Estuvo bastante tiempo entretenida creando.
Lo que más me gustó es que la idea surgió de ella y que a mí se me han ocurrido otras propuestas a partir de esta. Si resulta, os la contaremos, je.
Económico, divertido, creativo, sensorial...

Esta sal ya la utilizamos en una caja de nieve
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