El pasado verano, le sugerí a la peque si quería pintarse una camiseta ella solita y poder lucirla con su obra de arte. Se quedó alucinada e hizo muchas preguntas. Pero de verdad puedo pintarla? pero no se borrará cuando la lavemos? pero con lápices de verdad, mami? de verdad que me vas a dejar pintarla? será para mí para siempre?...vamos que no se lo creía.
Estaba emocionadísima. Así que nos fuimos al Primark y elegimos una camiseta lisa del color que ella quiso (bueno, tenía un bolsillito pequeño pero nos servía). Nos costó 2 €. Mi hija (hasta el momento) no es muy de rosas, solo un pequeño toque como ella dice, pero ese pequeño toque quiso que fuera esta camiseta...y claro que sí, de todos los colores tiene que haber en el armario.
Yo, que ya sabía que la idea le iba a gustar, ya tenía comprados los rotuladores para tejidos. De la marca Fabric Markers, una cajita de 6. No recuerdo el precio pero fueron económicos en una papelería normal de barrio.
La metimos en un cartón y estiramos mucho la tela para que no fuera obstáculo al pintar. La sujetamos con pinza de ropa y, en un momento, lista para dar rienda suelta a la creatividad.
Estuvo muy concentrada y la cara de satisfacción que tenía mientras pintaba no hay palabras para definirla.
Y este fue el resultado final.
Y así es como ha lucido su camiseta gran parte del verano 2014. Sobretodo le encantaba ponérsela para la piscina con un pantaloncito corto blanco e incluso como pijama también quiso un tiempo. La lucía orgullosísima de su obra en tela con firma y todo.
Esta próxima primavera-verano, sin duda, lo repetiremos. Fue una experiencia muy bonita y ver su cara de felicidad con algo hecho por ella, su orgullo al llevarla y explicar lo que había dibujado....no tiene precio. Además a mi peque le fascina dibujar, tienen un proyecto en su cole donde tienen que resumir en un dibujo los libros que van rotando cada semana a casa de cada familia. Recuerdo el primer dibujo (en Octubre 2014) donde mi peque me dijo que le dibujara un señor patata que a ella no le salía bien (le tocó un libro de Toy Story). La invité a que buscara su magia interior, que se fijara en el dibujo del cuento y que ya verás como le salía. Así es cómo aprendería. Lo hizo genial y con una sonrisa de oreja a oreja comprobando que había sido capaz de dibujar algo que en principio le parecía imposible. En 4 meses, a un proyecto de libro por semana y buscando siempre su magia interior que no se le olvida...hace unos dibujos impresionantes. Le encanta dibujar. Hoy mismo ha hecho un mono (sin fijarse de nada y hasta con un plátano muy maduro en la mano-color super conseguido) que me ha dejado con la boca abierta y no es pasión de madre...yo no sé si yo lo hubiera dibujado mejor. Papá Jirafa cuando lo ha visto creía que lo había dibujado yo, jaja...y yo aún estaba patidifusa con el mono....esta nos ha salido a la abuela que es profesora de pintura, ja ja.
Bueno, la cosa es que estoy deseando ver sus nuevas creaciones en camisetas para la próxima temporada.
Os animo a que lo hagáis con vuestros peques. Le haréis un regalo mágico que les llenará muchísimo. Y no se les olvidará en la vida (o al menos yo no lo olvidaría, yo es que soy muy pasional, je)
Nota: la hemos usado bastante y, por lo tanto, ha tenido muchas lavadas. Eso sí, la hemos lavado del revés al meterla en la lavadora. Está intacta. La peque no terminaba de creerse que no se iba a borrar al lavarla, hasta que acudió a comprobarlo ella misma al sacarla de la lavadora, je.