Mi hija es una niña muy madura, desde pequeña siempre lo ha sido; además de curiosa y necesita respuestas que la convenzan si no es así sigue investigando hasta que por fin puede quedarse tranquila. Yo siempre he pensado que los niños, niños son y que tienen que vivir su infancia como tal pero no por ser niños son tontos. Nosotros como adultos cuando no sabemos algo y preguntamos no nos gustarían respuestas evasivas ni mentiras puesto que al final terminaremos descubriendo la verdadera respuesta y nunca volveríamos a recurrir a la persona que nos ha evadido o mentido. ¿Por qué se lo hacemos a nuestros hijos que es lo que más queremos?
Creo que hay tres opciones que abarcan a distintas familias:
1 - Adaptar las respuestas a sus edades y hacerlas sencillas y simples
2- Contarle con pelos y señales (que me parece innecesario en la infancia y que puede asustarles o angustiarles)
3 - Evadir, mentir y enredar (que lo único que lleva es a confundirlos y a hacerles perder la confianza en nosotros)
Como no quiero que mi hija pregunte o investigue en otras fuentes que no sé hasta qué punto son fiables o del todo cierta ( y que también probablemente lo haga a lo largo de su vida) quiero que tenga la oportunidad de preguntarme y la certeza y confianza de que no le voy a mentir.
(Hija mía si algún día lees esto, la Magia de los Reyes Magos y Ratón Pérez no cuenta. Esa prefiero que sigas conservándola aún que, en unos años ya no será la misma. Espero que me lo perdones. Porque conociéndola lo bien que la conozco sé que en su primera reacción se enfadará conmigo por no haberle contestado la verdad pero bueno eso es otra historia y que resolveré con la famosa carta de los RM. Espero que cuando sepas la verdadera historia sigas manteniendo la ilusión de una niña al igual que tu tía del alma que con casi 40 años se pone nerviosa perdida para Reyes, Navidad, cumpleaños...y por eso pienso que con cualquier edad la Magia de la Navidad siempre la lleves contigo)

Pues eso, que desde que Jirafita está en mi vida le cuento las cosas como tal, tuneadas y con toques mágicos o fantásticos pero siempre con la verdad. Desde que era bebé y estaba aprendiendo a controlar esfínteres aprendio a llamar a los genitales por su nombre. Las niñas tienen vagina y los niños pene. Eso no quita que también sepa los nombres vulgares porque es como la mayoría de los niños y niñas de su clase llaman a sus partes íntimas y ella lo sabe pero sabe cual es el nombre correcto y así lo denomina.
(No puedo con la cuca, la nina, el nono...). ¿Si no le ponemos nombres absurdos a los ojos, nariz, mano, rodillas...por qué sí a los genitales?
No se me olvidará un fin de semana en una casa rural con amigos cuando una amiguita de mi hija preguntó a su madre cómo se había metido el hermano en la barriga y su madre, mi amiga, la mandó a la cama porque era muy tarde. Se hizo un silencio tremendo. Me dieron ganas de coger a la niña y darle una respuesta menos cortante y dudosa. No pude dejar de pensar en eso en muchos días. Pero yo no soy quién para hacer o deshacer con los hijos de los demás pero sí tenía claro que no haría eso nunca a mis hijos.
Recuerdo en mi adolescencia, que yo estaba con unos amigos en el salón de casa de Fulanito cuando la hermanita pequeña de uno de ellos se presentó en el salón de su casa con un preservativo en la mano preguntándole a la madre que qué era que estaba en su mesilla de noche. Y la madre (una mujer culta, con una posición alta en su vida laboral y cierto renombre...)va y le responde que era un caramelo sugu :-0. Yo no era más que una adolescente pero recuerdo que aquello me marcó profundamente y se derribó la torre que tenía yo con aquella mujer que parecía tan poderosa, culta y sabelotodo en el buen sentido...¿no había otra respuesta mejor? ¿qué hubiera pasado si la niña abre el "caramelo"?...en mi mente no entraba esa respuesta. Y ahora en mi edad adulta y como madre mucho menos.

Pues llegó mi momento este verano, con Jirafita. Yo no soy perfecta, al igual que todos y también sé de los que me critican por mi forma de contar a mi hija pero eso...cada cual en esta vida decide cómo, qué, cuándo y dónde le cuenta a sus hijos las cosas. El resultado se recoge a lo largo de la vida. Yo no sé cómo será mi resultado pero de momento es el que me vale y sólo lo cambiaré cuando no me funcione con mi hija.
Ella había preguntado antes cómo se meten los bebés en la barriga de la mamá y la respuesta que le daba le satisfacía y no seguía preguntando, así que nos iba bien así. Yo le decía que se producía una Magia entre el papá y la mamá y así se formaba el bebé. Pero este verano llegó a la barriguita de mamá nuestro bebé y Jirafita comenzó a preguntar más y más.
Tenía este librito preparado que me enamoró desde que lo vi porque me pareció ideal a las respuesta sencillas y sin rodeos que tenemos en casa.
El libro es de la colección Salud de Ediciones Saldaña. Me costó poco más de un euro en una librería de barrio y se vino conmigo sin pensarlo. Nos está dando muchos momentos de lecturas y respuestas satisfactorias a las preguntas que hace la peque. Además de ayudarle a entender muchas formas de nacimiento: nacer de una semilla, de un huevo, los mamíferos, el hombre y la mujer...
Casualmente leí
este post de Mayte donde me encantó una expresión "sangre de la vida" y la usé para las explicaciones de mi hija. De forma simple y sencilla. Jirafita me escuchaba embobada y llena de orgullo porque estaba aprendiendo cosas nuevas y yo la veía tranquila y confiada porque mamá le estaba respondiendo a todas sus preguntas. Yo no sabía hasta donde llegaría esta conversación pero mi hija me enseñó que cuando tú respondes de forma sencilla y clara, ellos se sacian, comprenden a la primera y no hacen más preguntas. Es una niña de 5 años y medio que por muy madura que sea, no llega a más, sólo quiere una respuesta que le convenza.
A la vista está que le sirvió y quedó claro que no ha preguntado más profundo y eso me hace pensar que hasta ahí llega su nivel de entendimiento sobre el concepto de la creación de su hermanit@. Me hizo gracia cuando una vecina le preguntó: ¿Jirafita, quién de tu casa ha escrito a la cigüeña para pedirle el hermanit@? y mi hija se quedó con cara de einnnnn. Luego le expliqué esa expresión y ella me dijo: "mamá, esa mujer seguro que no sabe que para que un bebé se meta en la barriga de las mamás hace falta que el papá y la mamá se quieran mucho, mucho, mucho bajo la luz de la luna y esa luna que tiene cada mes la sangre de la vida de la mamá hace que se produzca una Magia y así se empieza a formar el bebé". Seguro que no lo sabe, le respondí yo.
Así que esta es nuestra explicación sobre sus preguntas y sus conclusiones no pueden ser más sencillas y simples pero suficientes para sus 5 años y medio. Ni mentiras ni enredos ni dudas ni confusiones. Son pinceladas reales y que cada una de ellas se irá aumentando conforme crezca su interés y edad.
Al ser niña y el día de mañana será mujer, me gustó específicamente que sepa esa pincelada de "sangre de la vida", real realmente no sabe lo que es pero sí sabe que existe para todas las niñas mayores y mujeres. Nos quedan muchas conversaciones por delante, pero sin saber ya sabe. Surgió la expresión y hasta ahí hemos llegado por ahora en explicaciones. No creo que haya que contar demasiado tan pequeños si así está la cosa bien pero tampoco evitar hablar de ciertos temas naturales o prolongarlos en el tiempo o ni siquiera hablarlos no creo que sea la mejor forma .
Lo mejor de todo, es que después de terminar la conversación mi hija me dijo: "mamá te acuerdas cuando estábamos en la casa rural y Fulanita preguntó a su mamá cómo se había metido su hermanito en la barriga y su mamá la mandó a dormir?"...sí me acuerdo, contesté yo. "Pues me alegro que tú me hayas contado de verdad cómo se metió mi hermanit@ en tu barriguita. Gracias mamá" y me dio un abrazo. Y sí, lloré porque me emociona y porque tengo las hormonas a flor de piel.
Ojo, no es la única opción. Es la mía. Cada cual puede hacer o deshacer como mejor le parezca. Y siempre hablaré a mi hija de este modo porque quiero que tenga la confianza para contarme y preguntarme cualquier cosa y la seguridad de que siempre le responderé con la verdad.
Escrito esto, recomendamos el librito para quien pueda interesarle. Me parece genial para explicar la concepción, el nacimiento y los cambios de la adolescencia.