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martes, 8 de octubre de 2013

198 - ¡Jirafita se me hace muy mayor!


Mañana hace un mes que Jirafita comenzó Infantil 3 años. Llevábamos de ventaja que era el mismo cole en el que estuvo el año anterior y que ya conocía el recinto y a las profesoras. De todas formas, no sabíamos cómo iba a llevarlo, porque algunos de sus amiguitos están en otro cole.
Estaba muy entusiasmada porque ya iba a las clases de arriba, la de los mayores y que saldría al patio grande, el de los mayores.  A veces decía que quería quedarse con la seño R (ha sido su primera seño y su primer referente en clase) pero poco a poco fue haciéndose a la idea de que su seño iba a ser I. Y al día de hoy, llega muy contenta cuando ha visto a la seño R por los pasillos, en el patio o se ha tenido que quedar algún rato con ellos en la clase. Y de su actual maestra habla muchísimo también.

El primer día la acompañamos papá y mamá. La dejamos en su clase, iba un poco con incertidumbre, con recelo ante lo desconocido pero se quedó bien y pasó la mañana bien. 5 horas del tirón, que no tenían ya periodo de adaptación. Me gustó mucho cómo la seño iba saludando a cada niño-a por su nombre conforme iban entrando en la clase. (Ya he contado en otras ocasiones que me encanta el trato personalizado de este colegio y que me parece una idea estupenda que todas las maestras sepan el nombre de todos los niños)
Llegó con hambre y cansada, pero diciendo que se lo había pasado "pipa". Terminó de comer y se tumbó en el sofá, cuando me di cuenta se había quedado dormida, en un abrir y cerrar de ojos.

Ya llevamos un mes, hace un par de semanas que comenzó con horario partido, ahora sale antes por la mañana y también tiene clase por la tarde, de Lunes a Jueves. Lo llevamos bien también, ha sido cuestión de adaptarnos todos a los nuevos horarios. Comemos los tres juntos en casa y papá y mamá van a llevarla a las 3 al colegio.
Me encantó la reunión con la maestra, cómo enfocan las clases y sobretodo los talleres que se realizan a lo largo de todo el año en colaboración alumnos-maestra-colegio-casa. El taller de biblioteca me parece fundamental y me fascina, en casa somos grandes lectores y sabemos que vamos a leer (aparte de lo que leamos en casa y en la biblioteca) 25 cuentos diferentes que irán rotando por semanas, con sus respectivas fichas adaptadas para su edad, claro. Me fascinó. (En una entrada de recomendación de libro, mostraré el cuento con el que participamos nosotros).

El taller del libro viajero también me encantó. Una historia que tenemos que continuar y que hay que representarla con su correspondiente caja temática de libre diseño (acorde al relato, se entiende), todos los materiales valen. Ni que decir tiene que me fascinó la idea, desde que nos lo contó la maestra. Creo que vamos a aprender muchísimo todos juntos.
El taller de los objetivos por cumplir. Desde el respeto y ritmo de cada niño, nos irán dando un objetivo por semana (por ej. lavarse los dientes solo). Si el niño-a es capaz de hacerlo, debe terminar la ficha y entregarla a su maestra. En la clase tendrán un rincón donde irán colgando los objetivos cumplidos e irán viendo los resultados. Unos lo cumplirán antes, otros después y algunos no lo cumplirán en todo el año. No pasa nada, se trata de que se involucren y traten de superarse, de hacerse más autónomos y responsables. Ya nos comentó que unos lo harán solo, otros se motivarán cuando vean a los compañeros que lo han conseguido y otros ni les irá ni les vendrá. Con esto se irá viendo la madurez del niño, que no será ni mejor ni peor pero sí ayudará a ver en qué nivel se van encontrando y en la superación de las dificultades.

Otra cosa es que ya no nos dirá lo que hay que llevar a clase, sino que la maestra lo dirá en el aula y los propios niños lo comunicarán a sus padres. Algunos llevarán lo que ha pedido al día siguiente, otros lo llevarán cuando vean que sus compañeros lo llevan y otros no lo llevarán. No pasa nada, se trata de seguir viendo su madurez, autonomía y evolución.
Esto también me gustó, es una forma de hacerlos responsables y consecuentes.

Por un lado estoy super contenta porque es un cambio tremendo pero ese cambio hace que te pierdas también muchas cosas.  Por ejemplo, los primeros días acompañábamos a Jirafita hasta su clase, ahora antes de subir la escalera está diciendo que ella sube solita que por favor nos quedamos abajo, que ella puede hacerlo sola. Se despide de nosotros , sube la escalera y desaparece por el pasillo hasta entrar en su clase. Estoy contenta pero también contrariada.

Seguiremos participando en todas las actividades conjuntas del AMPA y del colegio. Me parece un vínculo importante y un gran beneficio tanto para nuestra hija como para nosotros individualmente y como familia.

La maestra comentó que el primer trimestre es duro, para ella y para los niños porque hay mucho desnivel en la clase. Hay niños que ya son capaces de tomar su desayuno solos, poner, recoger sin ayuda. Hacer fichas, reconocer lo que están dando en clase, jugar, recoger, atender, acatar órdenes, comportamientos, etc... y otros no. Que en autonomía y desarrollo hay mucho desnivel en este momento. Que el segundo trimestre se irá igualando y en el tercer, estarán prácticamente al mismo nivel. Me parece fundamental la cooperación de la familia y el trabajo casa-colegio/padres-maestra. Es importante que estemos atentos a nuestros hijos, tanto para una cosa como para otra, nosotros deberíamos estar al tanto en el nivel en el que están nuestros hijos y trabajar juntos desde un conjunto completo que será el bienestar de nuestros hijos.

Yo le pregunté un día (cuando llevaban dos semanas de clase) por Jirafita. Me dijo que estaba muy bien adaptada, que hablaba muchísimo y que parecía que llevaba allí toda la vida. Ahora quiero pedir una tutoría aparte para hablar varios puntos porque yo sé en el nivel que está mi hija y quiero tener su opinión y trabajo conjunto. No se trata de que mi hija sea mejor ni peor sino de trabajar con ella individualmente desde el nivel donde esté. Mi hija es mucho de preguntas y conocimientos pero lo mismo después le cuesta más el trazo por ejemplo u otra cosa, entonces quiero contrarrestar lo que yo veo y lo que ve ella y ayudarla donde flaquee.
Creo que el temario es bastante extenso y no cabe aburrimiento como yo en un principio pensaba. En cualquier caso, espero quedarme más tranquila después de la tutoría y comprobar que todo marcha dentro de la normalidad.

Y he aquí una pregunta que le hice a Jirafita. "Jirafita, he hablado con la seño I, me ha dicho que te portas muy bien en clase, que eres muy buena y que le cuentas muchas cosas...sabes que estoy muy orgullosa de ti, verdad cariño?"...a lo que me responde: "sí mamá, y también le he contado que en nuestra casa hay muchos ratones".....einnnn????
Y por otro lado, lleva todo el verano con una falda de tul de la fiesta de fin de curso, diciendo que es una bailarina, que quiere bailar que quiere saltar en el aire, que quiere poner las manos así (las pone hacia arriba). Todo el verano con eso. "Mamá por favor, quiero bailar, me encantaría ser bailarina, ¿dónde puedo ir a bailar?". Como era día tras día y la veía con tantas ganas, estuve informándome y justo comenzaba a primero de mes de Octubre un curso de pre-ballet para niñas-os de 3-4 años. Fui a la reunión para ver cómo enfocarían las clases y cómo sería todo, con la idea de que si me gustaba...lo intentaríamos. Así fue, salí encantada de la reunión y encima la chica nos dijo que al ser tan pequeños podían probar al principio, sin necesidad de comprar la ropa específica aún y si les gustaba pues que se apuntaran y sino pues nada. Así lo hicimos. Decir que le fascinó el primer día es poco. Ya, después de estas dos semanas, le hemos comprado la indumentaria y ya está el mes pagado. Cada día al levantarse pregunta si hoy toca  ballet. "Me gusta mucho el ballet, mami"...le encanta mostrarnos los pasos y cuando la veo por una ventanita, allí con su profesora, con sus compañeritos, con esa ropa que la estiliza, con el pelo recogido, haciendo pasos, con esa música que cautiva...me doy cuenta de todo lo mayor que está mi pequeña, que crece a pasos agigantados y que ella misma va tomando sus propias decisiones. Yo no la hubiera apuntado a ninguna actividad extraescolar porque creo que es muy pequeña, que ya tiene clases por la tarde también y que seguimos haciendo muchas actividades y juegos en casa, hay que sacar tiempo para ir al parque de vez en cuando, hacer excursiones, etc...y que tendrá tiempo en la vida de hacer de todo...pero si ella lo tenía tan claro, sin decirle nadie nada, sin ofrecerle ningún abanico de opciones...¿cómo no la iba a apuntar a ballet si era lo que quería? pienso que si no le gusta siempre hay tiempo de dejarlo pero y si sí le sigue gustando tanto como ahora. La profesora es un encanto y tiene a su hija en el mismo cole que está Jirafita...si es que la vida es un pañuelo...pero un pañuelo que crece a la velocidad de la luz.

Tiene dos mascotas, un pájaro amarillo que en cuanto lo vio dijo: "se llamará F." y dos caracoles: "Pacuo" y "Okete". "Pacuo" no ha sobrevivido al fin de semana, pobre...con los meneos que le da para arriba y para abajo, se quedó metido en su concha. Así que lo devolvimos a un lugar donde podría estar mejor. "Okete" de momento sigue vivo. Yo no sé esta niña dónde se inventa esos nombres en un momento y no se le olvidan...que yo a veces, los primeros días le tenía que preguntar cómo se llamaba tal o cual, je.

Mi pequeña Jirafita se me está haciendo muyyyyy mayor!!!!!

viernes, 28 de junio de 2013

160 - Un poco de desahogo nunca viene mal

Pues eso, que hoy lo necesito y así serán las palabras que voy a plasmar, espero sentirme mejor después de terminar de escribir lo que ronda por mi mente. Me he quedado "descolocada" y, de momento, quedará entre papá Jirafa y yo...claro, y los que leéis este blog que, aunque a veces no comentéis, estoy al tanto de las visitas diarias que mi blog recibe. En días como estos, me alegro más y más de que mi blog sea escrito desde un anonimato jirafal...porque quiero pensar que este asunto no va a ser más ni menos sino que todo va a transcurrir con normalidad.
Ya escribí en el post anterior, que en el colegio de mi hija todas las maestras conocen a cada niño-a y eso me encanta. Que me fascina el colegio y que me gusta mucho cómo trabajan. Llevaba días rondándome la idea de tener una entrevista con la que será la nueva maestra de mi hija, especialmente para hablar de cómo enfocarán las letras en el aula, ya que no quiero que Jirafita se confunda si en casa lo tratamos de un modo y en el cole de otro. A sabiendas de todos los avances que ya hemos hecho con las letras. Quiero ir a la par, confío en cómo trabajan en el cole y quiero que lo que hagamos en casa tenga relación con el cole pero prime la base en el colegio y lo de casa sea un complemento. No quería esperar al comienzo de las clases porque no quiero "meter la pata" este verano con el tema de las letras. A pesar de que mi hija ya va muy avanzada con las mismas.
Hoy he ido a recoger las notas de la peque, que han sido similares a la de los trimestres anteriores. Yo ya conozco a mi hija y sé hasta dónde llega (cualquier madre/ padre que esté involucrado-a al máximo en la educación de su hijo-a lo sabe sin necesidad de que unas notas lo reflejen). En el pasillo me he topado con I, la futura profe de Jirafita. Cuál ha sido mi sorpresa cuando me ha definido a mi hija como un "pequeño genio", que va demandando muy por delante del ritmo que seguirán en clase. Tras escuchar sus palabras me he acojonado asustado porque no quiero que mi hija se aburra en clase el próximo año y me ha dado a entender que tiene todas las papeletas.
Hemos hablado de cómo trabajo con ella, de sus demandas, del nivel en que se encuentra, del afán que sigue creciendo porque (esto nunca lo había escrito en el blog) a veces se aburre con actividades que le pongo o las hace muy rápido y me pide más y más y más.
No voy a negar que es una niña muy inteligente y que aprende con una facilidad increíble, no me gustan las comparaciones aunque inevitablemente a veces, en silencio, compruebes qué hace tal o cual niño de las mismas edades...pero yo siempre escribo que cada niño-a tiene su ritmo y el que hace algo antes o después no es ni mejor ni peor...solo tiene su ritmo, a unos se le dan mejor unas cosas y a otros, otras.
El resumen es, que el próximo año tienen por delante un gran festival de vocales tanto mayúsculas como minúsculas...sí, sí...solo vocales. Me ha contado sobre la pantalla panorámica con la que cuentan, los cuentos personalizados de cada letra, los personajes "vocales" que irán conociendo a lo largo del curso que los mantiene enganchados de principio a fin porque tienen música, movimientos, historias y nuevos personajes en cada nueva sesión de vocal, fichas, trazos, números, grafomotricidad...un sin fin de propuestas con muy buena pinta que los deja con ganas de más.
Ella misma me ha dicho que no puede pedir a una madre y a una hija que paren un ritmo que la niña demanda pero que sería importante que nos centremos en otros aspectos, que hagamos otros tipos de juegos o actividades (¡¡¡que ya hacemos!!!! si viera el blog....); que cuando comience el curso, irá viendo cómo marcha la niña, en qué nivel exacto se encuentra y cómo va asimilando o asociando conceptos con respecto al nivel global que seguirán en clase. Me ha tranquilizado un poco cuando me ha contado que cuenta con recursos para los niños que van "por delante" y que recurre a ellos cuando ve estas necesidades tan marcadas para que los niños no se aburran o desmotiven. Me ha tranquilizado un poco, pero no ha quitado mi acojonamiento miedo. Es otra de las cosas que adoro del colegio, el trato desde la individualidad del niño-a.
Hemos hablado de los rincones que trabajan en las aulas de 4-5 y 5-6 años y es fundamental el trabajo que harán en el aula 3-4 años (su próximo curso) para cuando pase a los siguientes. Yo no quiero que ese ritmo se rompa por lo que hagamos "por delante" en casa. Claro está que para que mi hija "sobrepase" por abajo, prefiero que "sobrepase" por arriba, pero ni lo uno ni lo otro, en desfase, me parece dentro de un equilibrio normal.
Nos ha dado pautas para trabajar este verano, actividades que nos ha recomendado que nos favorecerán de cara al próximo año y sobretodo que no corte sus alas (por supuesto no lo iba a hacer) pero que tratemos de controlar el despliegue sino a ver qué va a hacer el próximo año.
Me ha transmitido tranquilidad, me ha dicho que no puedo imaginar el placer que es trabajar con niños así que a otros les cuesta muchísimo. Yo sigo pensando que (ni tanto ni tampoco, en un término medio).
Por último nos ha pedido que "desconectemos" este verano, que mucha piscina, que actividades al aire libre...que ya tendremos tiempo de coger el ritmo normal cuando llegue el curso.
Todo eso ya lo hacemos. No voy a tratar de darle más vueltas de las que ya le estoy dando, hoy por lo menos es inevitable.
No puedo dejar de pensar por qué mi hija me decía que estaban dando en la clase animales de bebé  (la vaca, el cerdo, el pollo, la oveja...) cuando ella está interesada en el lagarto espinoso del desierto, el avestruz, el alimento de los osos pandas, los flamencos....
Y también viene a mi mente las veces que la pediatra me ha dicho que la niña es muy inteligente. Nunca di mayor importancia y tampoco pregunté qué quería decir. Sí es cierto, que hoy, analizando todo en conjunto me concuerdan cosas pero yo la veo dentro de la normalidad, que le gustan más unas cosas u otras y que presta interés por lo que realmente le agrada. No quiero agobiarme ni sacar las cosas de quicio. Prefiero dejarlo como hecho puntual aunque sin bajar la guardia.
Uffff....respiro hondo!!! mmmmmm......mmmmm.....mmmm....uffffff.....mmmmm.....uffff....
No coment más del tema hasta que comience el nuevo curso escolar. Espero que todo esté dentro de la normalidad. Sino, luego buscaremos soluciones factibles.
Hala, ya me he desahogado.


lunes, 24 de junio de 2013

159 - La caja del primer año escolar

Parece que fue ayer cuando dejé por primera vez a mi Jirafita en el cole y me fui a mi casa a llorar a moco tendido. Han pasado nueve meses...nueve, que se escribe pronto pero con bastantes experiencias vividas.
Hemos tenido suerte en la selección y mi pequeña podrá cursar la Infantil en este colegio (ya expliqué que es un colegio de 0 a 6 años).  De momento sabemos que seguirá los próximos tres años en el mismo recinto. Eso me tranquiliza porque es un lugar que ya conoce, porque hay muchas caras conocidas y porque me encanta cómo trabajan con los niños y la cantidad de actividades que hacen a lo largo del año. La perfección no existe, siempre lo escribo, hay cosas que me gustan más y otras que las cambiaría si pudiera pero el conjunto me encanta.
Para mí, como madre, fue importante descubrir que cada maestra sabe el nombre de los niños aunque no esté en su clase. Yo aluciné al principio. Me pasó la primera vez en el parque, estaba yo con Jirafita y de pronto una chica muy simpática la llamó por su nombre y tuvo palabras cariñosas para ella. Era una de las "seños" de las aulas 0 a 2 años (al principio me costó ubicarla porque era recién empezadas las clases). Y ya nos ha pasado en el supermercado, en la farmacia, en la calle...y con distintas "seños", ni que decir tiene si te la encuentras por el pasillo del cole. Me parece un detalle super importante, porque por ejemplo mi hija las conoce a todas y si algún día no está su maestra, se queda tan tranquila y me cuenta que la seño no estaba pero que estaba tal o cual seño. Lo mismo a la hora de pasar de curso, eso que lleva ya ganado porque no será totalmente desconocida sino que su cara y sus palabras le resultarán familiares.
La colaboración de Papá y mamá Jirafa ha sido mucha en todo este tiempo. Hemos colaborado con cada actividad, tanto de organizar, como de montaje o desmontaje de escenarios, ayudas en decoración o ideas para talleres, organización de eventos, participación, implicación...en casa pensamos así y tratamos de encontrar huecos para asistir a todo lo que esté relacionado con el lugar donde mi hija se forma. Es un complemento con el aprendizaje de casa, por lo tanto la conexión tiene que ser máxima. He hablado mucho con la "seño R" que es la que mi hija ha tenido asignada y que tenía "peor fama" entre todas las demás. Al día de hoy creo que es una mujer cariñosa (tal vez la que menos) que hace su trabajo y que se puede hablar con ella cuantas veces quieras e intercambiar (respetando siempre su quehacer) tu punto de vista...el diálogo me parece fundamental siempre y más si se trata del bienestar de mi hija. Hemos llegado a acuerdos, hemos rebajado intensidad en normas demasiado estrictas, hemos adaptado la niña a la seño y la seño a la niña...hasta tal punto de que dice que el próximo año no irá a la clase de la seño I, que ella prefiere quedarse en clase de la seño R. Eso para mí es señal de que mi hija está bien con ella.
Nadie es perfecto y todos hacemos cosas bien y otras no tan bien pero si estamos dispuestos a escuchar, a rectificar, a intentar probar opciones...se puede conseguir.
Nosotros, en conjunto, hemos conseguido pasar un año agradable y lleno de aprendizajes.
Jirafita sabe un montón de cosas en español y en inglés, canciones, poesías, bailes...ha aprendido a hacer manualidades en conjunto, a compartir, a esperar turnos, a opinar en asambleas (esto me pareció curiosísimo y está encantada...me comenta la seño que es de las que siempre opina y encuentra "salidas"...me encanta, claro...se me cae la baba).
Hemos tenido festividades varias, jornadas de convivencias con maestras, padres y alumnos, fiesta de fin de curso donde se me escaparon algunas que otras lagrimillas al ver a mi peque encima del escenario haciendo de protagonista en su función. Mientras la veía allí subida en su primera fiesta de fin de curso, me acordé de la primera vez que la vi, la primera vez que la tuve entre mis brazos, lo pequeñita que era y que ahora ya es toda una niñita haciendo genial su papel en escena. Estoy muy orgullosa de ella y Jirafita lo sabe.
Con esta seño, nuestra primera seño, hemos aprendido mucho. Ella fue la que nos dio un empujón grande en el tema pañal, ella ha sido el primer referente escolar de Jirafita. La llevaremos siempre en un rinconcito de nuestros corazones.
Tenemos una caja en casa, que resume este primer año de cole. Con fotos, manualidades, momentos, avances, recuerdos, compañeros....esa caja, siempre nos recordará este primer año de Jirafita escolarizada. Porque el próximo año será distinto, con otra seño, con nuevos compañeros, unos se quedan, otros se van, nuevos avances, nuevos aprendizajes, nuevas experiencias....
Otra cosa que me tranquiliza mucho es que varias seños de este cole, son madres y que tienen a sus hijos en este mismo centro. La calidad humana debe primar por encima de todo, partiendo por supuesto de las virtudes y defectos de cada uno...de ahí que exista el diálogo para poder siempre intervenir y dar cada cual su punto de vista para ver cómo se pudiera mejorar.
Nosotros no hemos hecho uso aún de aula matinal ni comedor, pero nos tranquiliza también el saber que están ahí si pudiéramos necesitarla.
Y existen campamentos y escuela de verano organizadas por el mismo cole y con las mismas seños para el mes de Julio. Nosotros estamos apuntados ya que mamá necesita esas horas para seguir con el proyecto de Universidad en el que anda metida, para poder dedicar las tardes a mi hija por completo y el mes de Agosto lo disfrutaremos juntos los tres, hasta que comience el nuevo año escolar.
Estas escuelas de verano son en el mismo cole, por lo que otro punto ganado y toque la seño que le toque, mi pequeña la conoce...eso me tranquiliza y mucho.
Nuestra primera experiencia ha sido estupenda  y quería reflejarla aquí para que nunca se me olvide, aunque siempre tendré la cajita de la clase de la seño R....creo que será un bonito recuerdo para mi peque...sobretodo para cuando pasen y pasen los años.
Os lo dejo como idea, por si alguien se anima a hacerlo.

Nota: falta la foto de la caja que la subiré cuando la tenga lista

martes, 27 de noviembre de 2012

127 - Peldaño a peldaño

Después de unos días recuperándonos  de “viruses” varios, de celebraciones  y preparativos, por aquí estamos de nuevo.
Seguimos avanzando, escalando, trepando mientras descubrimos el día a día desde arriba, desde abajo y desde la mitad. Pienso que los procesos se hacen como si fuéramos  a subir una escalera  donde vamos peldaño a peldaño, si nos saltamos alguno podemos terminar en el suelo, aunque tampoco pasaría nada, siempre se puede volver a empezar y aparender del error.
Ya llevamos casi tres meses en el cole y estamos encantados. Jirafita ha ido adaptándose poco a poco, al ritmo que ella ha necesitado. Está muy contenta con sus amigos, con su seño, con las otras “seños” que ha ido descubriendo poco a poco y que las ve como parte de ella. Las nombra mucho en casa y sabe qué actividad o juegos hacen con tal o cual.
Comenzamos con media hora de llanto el primer día, con pucheros la primera semana, entrando en bracitos el primer mes y ahora vamos de la manita tan contenta, nos despedimos de mamá y salimos corriendo a dar un abrazo y beso a la seño o seños, dependiendo quiénes estén en ese momento en la clase. Si me descuido no me da ni el beso de despedida.
Está hecha un “trastecillo”, dice la seño que le va diciendo a todos los amiguitos las normas de lo que se puede o no, hacer en clase, pero que en cuanto se da la vuelta ella va a lo suyo. Si me lo dicen de bebé no me lo creo, por Dios ¡ con lo tranquilona que era!
Ha aprendido muchas canciones que las canta cuando está a solas y si le preguntas se corta la mayoría de las veces, otras las cantamos juntos.
Ha traído varios trabajitos hechos por ella y sale con una sonrisa de oreja a oreja para mostrárnoslo. También trae otras tareas para hacer juntos en familia. Yo encantada, con todo lo que me gusta, me lo paso pipa buscando materiales y haciéndolo luego juntos los tres.
Siempre ha sido de buen comer, pero ahora tiene un hambre atroz a todas horas. En su diario, en la nota de merienda de media mañana, aparece cada día: “bastante”, “todo”, “casi todo”...rara vez me encuentro con “un poco”. Da igual lo que toque. Luego en casa, “devora” lo que haya. Yo creo que ese “desfogue” que tiene en clase es justo el que necesitaba para estar como está en todos los aspectos. Sigue saltando, trepando, “culo inquieto”, exploradora...pero está más tranquila, es como que tiene saciada una parte que necesitaba de relación con otros, de independencia sin mami...
Y en contraste, fuera del entorno que conoce casa-cole se corta mucho. Está empezando a sentir vergüenza con mucha gente, incluso le cuesta adaptarse hasta con familiares o gente cercana. Necesita un tiempo de adaptación (que no todos saben respetarle y lo único que hace es que esté más tiempo "en su escondite").
Desde que dejó el pañal no ha tenido ni un solo escape, ni siquiera por la noche. Nos costó pero ha merecido la pena.

Por primera vez en todo el tiempo que tiene, no ha llorado en la Pediatra ni ha montado "los espectáculos" que armaba.
Está empezando a colorear siendo consciente de lo que eso significa, a hacer dibujos más elaborados... (se merece un post aparte). También sabe coger el lápiz perfectamente. Un día me dice: "mamá el lápiz se coge así" (lo hace correctamente). Al preguntarle quién le había enseñado respondió: "Nadie, yo solita".
Sigue igual de observadora, de vivaracha, de “manojillo de nervios” aunque algo menos impaciente pero según la seño es la que antes acaba la tarea de todos sus compañeros para ponerse con otra cosa “a su bola”.  Es como que lo termina rápido para ponerse con otra cosa que le gusta, no aguanta tanto tiempo sentada haciendo algo, aunque se integra, obedece órdenes de trabajo y colabora. Tenemos que seguir trabajando la paciencia.
Sale de clase contándome lo que ha hecho y si no me lo cuenta sé que hay algo que no ha hecho muy bien (como por ejemplo, correr dentro de clase). Trae a la seño “frita”. La teoría la sabemos pero la práctica se nos olvida. Muchos días sale de clase diciéndome “hoy he corrido en clase”. Me encanta que me tenga esa confianza aunque sepa que le voy a regañar. A ver cómo la enderezamos.

Está empezando a usar mucho su imaginación. Lo mismo es una rana, que un mono, un gusano o una mariposa...con sus ruiditos, claro. Lo que tiene ver también Peppa Pig.
Quiere mucho a todos sus amiguitos de clase pero tiene predilección por uno de ellos, son tal para cual, inseparables, se defienden mutuamente y son compañeros de travesuras. Según la seño, se quieren tanto que de los abrazos que se dan, se caen para atrás y todo. Si a uno se le ocurre algo, allá que está el otro. Tienen una relación preciosa y se quieren  “a rabiar” (frase de la seño).
En clase hacen exámenes mediante actividades de juego ,adecuados a cada niño, para ver cómo evolucionan, y comprobar hasta qué nivel pueden llegar desde la individualidad del niño-a. Ese me gusta mucho.  También que trabajan por rincones y actividades del ahora, de lo que sucede en su día a día. Estamos encantados con el colegio y ojalá pudiera seguir ahí toda la Infantil.

Un día salió muy apenada de clase diciéndome que era el cumple de la seño R. y que no le había llevado un regalo. Al principio pensé: "mira que si los demás le han llevado un regalo y yo ni me he enterado". Pero ella me decía que no podía ser un regalo comprado sino una tarjeta. Así que le dije que por la tarde, después de la siesta le haríamos una para que la llevara al día siguiente. Se levantó y lo primero que pidió es hacer la tarjeta de la seño. Nos pusimos con ella y se la llevó encantadísima al día siguiente, hasta se la enseñó a la portera del cole (cuando nunca consigo que le diga ni buenos días). Al abrirnos la puerta de la clase, Jirafita dijo: "toma". La cara de la seño era un poema, "¿esto que es?"...le expliqué lo sucedido. Me dijo que efectivamente el día anterior había sido su cumpleaños pero que todo esto había sido cosa de ella solita. Así que le dio un beso y agradeció la tarjeta.
Ha empezado a usar expresiones donde no conjuga bien los verbos y está super graciosa, pero claro, siempre se lo repetimos de la forma correcta. “ya me lo he ponido” , “esto se ha rompido”...aunque la de “no cabo” la dijo la primera vez y al explicarle que era “quepo” ya no ha vuelto a decirla mal.
Y  he aquí una anécdota de sus ocurrencias, que tiene tantas que si se me olvida apuntarlas en el momento, luego no me acuerdo:
-          Mamá, ¿qué color es este? (señalándose su cara)
-          Ese es el color carne.
-          ¿Y el tuyo?
-          - El color carne, también.
-          - ¿Y el de papá?
-          El mismo, cariño, el color carne. La piel que tenemos nosotros es de color carne.
-          (Se queda pensativa). No mamá, papá no tiene color carne. Papá tiene color barba.
(Y eso que va afeitadito)


jueves, 27 de septiembre de 2012

108 - Nuestra experiencia con el cole (edito nota)

Hace cuatro semanas que empezamos una nueva aventura. La peque ha comenzado el cole. Como comenté en algún post anterior, Jirafita es de principio de año, 2010, por lo que nos parecía demasiado mayor para cuando llegara el próximo curso porque entraría y, en nada ,cumpliría los 4 años. El año anterior también echamos solicitud en este centro, pero finalmente decidimos no llevarla y que se quedara en casa conmigo. Hemos estado juntas dos años y medio casi al completo. Ya que he impartido algunas clases extraescolares pero casi siempre aprovechaba sus siestas, con lo cual la separación no ha sido mucha. Este año sí hemos sentido que era diferente, este año sí estoy segura que está bien en el cole. Yo no estoy preparada para que aprenda solamente en casa. Se estaba enganchando demasiado a los dibujos, y aunque los tenía limitados y hacíamos muchas actividades en casa pero me parecía que el invierno se haría muy largo y tendríamos algunas "rencillas" al respecto. También está super enganchadísima a mamá. Y es bueno pero en su justa medida, que ya sobrepasaba. El miedo a separarse.  Eso, sumado a que, con lo social que siempre ha sido, se estaba volviendo un poco rara en cuanto a enfrentar situaciones nuevas o estar con desconocidos. No era mucho tiempo pero sí creo que podría haber aumentado al paso que íbamos. Además que ando en varios proyectos de estudios y trabajo, estaba decidido:  era tiempo de partir, una decisión muy meditada por ambos, a sabiendas de que no iba a ser fácil ni para ella ni para mí.
Tuvimos las dos primeras semanas de adaptación, una hora y media. Nos tocó el segundo turno. Desde el primer día he intentado transmitirle calma y seguridad, levantarnos sin prisas, ni agobios, desayunar tranquilas y salir con tiempo para que pudiera juguetear en una plaza que hay justo donde está el cole. Yo sola, tardo tres minutos andando hasta el cole. Con la peque algunos más, pero está muy cerca de casa. Es un colegio con clases de 0 a 5- 6 años y es el que más se adecuaba a nuestras creencias y forma de ver la vida. Como siempre escribo, la perfección no existe, sé que como en casa no va a estar pero sí sé que tiene muchas cosas positivas y será una experiencia que le ayudará en muchos aspectos, de hecho, llevamos cuatro semanas y Jirafita ha dejado de hacer esas cosas raras que hacía cuando estábamos con desconocidos. ¿Casualidad? No sé,  prefiero pensar que no.
En general, es un colegio que nos gusta, con sus principios, con su estilo y forma de hacer las cosas.
El primer día decidimos ir en coche porque yo me imaginaba que iba a ocurrir lo que ocurrió. Papá nos recogió y nos fuimos los tres juntos en coche. La peque iba muy contenta, con su uniforme (sí, llevan uniforme así no hay que pensar cada día qué ropa ponerse. Nos surtimos de unos cuantos y nos olvidamos del tema ropa). Pero al llegar se agarró a mí con fuerza y me dijo que se quería quedar conmigo. Es cuando se me cogió un nudo pero me aguanté como pude.  Le volví a repetir lo que tantas veces habíamos hablado con ella. Ella lo sabía pero obvio que le costaba separarse. A mí también, con la diferencia que la adulta soy yo. La dejé llorando . Me asomé por la ventana y vi cómo la profesora estaba a su lado ofreciéndole algo, mientras Jirafita manoteaba colorada como un tomate llorando a lágrima viva. Empezaron a saltarse mis lágrimas. Salimos, me subí al coche y ya no pude aguantar más. Llegué a casa y estuve llorando el resto del tiempo que quedaba hasta que tenía que ir a recogerla.  Me sentí culpable, mala madre y no sé cuántas cosas más. Me desahogué todo lo que el tiempo me dejaba, me lavé la cara y me fui a recogerla. Salió con una sonrisa de oreja a oreja y me contó lo bien que lo había pasado, los juegos que habían hecho y el nombre de alguno de sus amiguitos.
La profesora me contó que había estado llorando media hora. Esa misma tarde tuvimos la reunión para informarnos de todo y conocer al personal de un modo más cercano. Fue una reunión agradable. Me gustó la forma de enfocar la educación, cada niño es único, con sus necesidades, sus avances, sus retrocesos, sus progresos, su ritmo...así tratarán a cada niño, según su ritmo. No todos irán aprendiendo lo mismo, sino que ellas se adaptarán a sus necesidades. Nos llevamos a la peque a la reunión (claro, no tenemos a nadie cerca), de todas formas me parecía que sería importante para ella acudir al cole, ya sin uniforme, y ver que nada malo pasaba. Conocimos a todas las profes que se encargarán de la educación y cuidado de los niños de 0 a 2 años. Son cinco. Jirafita cuando vio a su seño (como ella la llama) empezó a señalarla y repetir que esa es su seño R., estaba feliz, orgullosa y muy tranquila, repitiendo que mañana venía otra vez al cole con su uniforme y su mochila.
Cada niño tiene que llevar de casa un desayuno de media mañana pero cada día toca un alimento para todos. Me encantó que todo ha de ser natural y no aceptan bollería, ni chocolates ni golosinas. Un día zumo, otro bocadillo, repostería natural, lácteos, fruta...
Cada niño tiene su agenda con sus anotaciones diarias, tanto de casa al cole como del cole a casa. Me parece fundamental estar unidos  en este camino que hemos tomado confiándoles  lo más preciado que tenemos. Yo fui una de las que hice algunas preguntas en la reunión, no me gustan las cosas que quedan en el aire y prefiero saber cómo se va a hacer esto o aquello. Después de la reunión me presenté a la profesora, que ya había conocido por la mañana, como Jirafa (jeje), la madre de Jirafita y le expuse lo que consideré conveniente, entre ello el tema pañal.
También estoy a la espera de la reunión del AMPA de la que quiero formar parte. Estoy implicada en la educación de mi hija al máximo y me parece fundamental estar ahí  de todas las formas que me sea posible.
Como escribo más arriba, esta es nuestra cuarta semana y la peque está genial. Habla todo el tiempo de su cole, de su seño R. , de su seño M., de sus amiguitos, de los juegos que hacen.
Hay días un poco más complicados que otros, ella no ha vuelto a llorar más salvo algún puchero al entrar y el momento en el que están enseñándola a controlar esfínteres. Ya están al tanto es que es un tema super delicado, que llevamos desde Abril y que existe un miedo irracional de la peque. Es difícil para mí pensar que hay algún ratillo que lo pasa mal, pero la estamos ayudando a enfrentar esos miedos de la mejor forma posible. Es un bien para ella y los miedos es mejor enfrentarlos que ocultarlos, porque antes o después, terminan saliendo si no están logrados. Yo me permití desahogarme mucho el primer día pero  sé que ha sido una decisión meditada y que es la correcta. Eso no significa que no haya días que no salga con la lágrima fuera, o que vea que es la hora en la que estará en el wc y se me salten las lágrimas al pensar en cómo estará.
Cada vez que lo considero oportuno aporto en el cole, lo que creo: pregunto , me informo, busco recursos, me alío...
La base de la educación es la familia, de eso no tenemos duda.  Es el pilar fundamental para que todo lo demás pueda construirse desde esa firmeza. Por eso, seguimos aprendiendo en casa y ahora que estamos escolarizados pues complementamos cole-casa.
Estoy al tanto de todo el material que van a trabajar, hay actividades que la seño nos sugiere que es importante si se hace en familia que se complementan con las que hacen en el cole.
Nos pusimos el cd que nos envió y leímos los cuentos. La peque con una sonrisa de oreja a oreja, era como descubrir que sus padres hacían lo mismo que su seño y eso era importante para ella y para nosotros.
Nos pusimos los tres a bailar, cantar, saltar, jugar, relajarnos, reir, imitar animales...en el salón.
Hasta ahora estamos muy contentos. La peque se toma todo el desayuno de la clase, participa en las actividades, tiene un montón de nuevos amiguitos  (algunos los conocíamos del parque), y ha dejado de hacer esas cosas extrañas que hacía ante desconocidos o gente que ella consideraba, a veces era hasta con familiares directos. Tiene un hambre atroz, parece que se le ha pasado un poco esa racha saltarina que llevaba dentro, se ve que necesitaba ese desfogue.
Ahora está más tranquila, salta pero de otro modo. Dice que en el cole juegan al pilla pilla. Lo que sí es cierto es que ella necesita “acción”.
Se está enfrentando con emociones nuevas, con situaciones a solas  (sin papá ni mamá), está conociendo otra parte del mundo fuera de casa. Tenemos un horario muy flexible porque la entrada es de tres cuartos de hora para poder dejarlos por la mañana, así no hay prisas de no llegar. Bueno, tampoco es cuestión de apurar el último segundo pero nos vamos con tiempo, relajaditas para transmitirle calma, alegría, seguridad...y no hay agobios de entrada. La dejo dentro de su clase cada mañana. Ella sale a las 12:30 largas, no come en comedor ni nada, de momento, salvo que yo no pudiera estar en casa a esa hora. En principio vamos adaptándonos genial.
La seño me está echando "un cable" con el tema pañal. Está al tanto de la “gravedad” del asunto. Jirafita sigue reteniendo lo que haga falta de tiempo.  Que no hace y no hace, ni en el wc, ni orinal, ni tampoco encima.  La seño R. Le está aplicando técnicas y métodos que ellas tienen para ayudar con el control de esfínteres.
Está siendo un mes de muchos cambios para todos. La mayoría positivos, es una adaptación para la familia al completo. Nuestra pequeña crece y nosotros con ella.
También en clase han dado la bienvenida al Otoño. Jirafita cuando entró y vio como estaba decorada la pared se quedó alucinada. En casa también lo estamos trabajando.
Y en casa, estos días, hemos hecho actividades con el color rojo. Primero porque es el color del uniforme y no quiero que lo relacione con algo negativo, segundo porque es su color preferido y no me gustaría que le tome manía, y tercero porque es el primer color que van a empezar a trabajar en clase.





Observando los cambios del Otoño. Recogiendo hojas y palitos para hacer actividades


Nota: al llegar a recoger a mi peque al cole, la seño y Jirafita tenían una sorpresa para mí. Mi bomboncito ha hecho pipi en el wc y se lo pidió ella solita. "Seño me hago pipí". Ole, ole y ole por mi gordi. Vamos poquito a poco perdiendo el miedo. Hoy hace justo 5 meses que comenzamos. Lo escribí en este post. Despacito pero avanzando.

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